El orador estúpido


El defecto de un orador, si alguien llega a darse cuenta de él, parece ser el defecto de ser estúpido, pues la estupidez no tiene disculpa desde el momento en que nadie parece haberse comportado estúpidamente por ignorancia o por propia voluntad. Y más grave es la consideración que de esto se tiene cuando hablamos... Leer más →

¿Para qué estudiar la Retórica hoy?


Me preguntan muchas veces cómo es posible que alguien como yo se dedique a estudiar las retóricas eclesiásticas, y muchas veces contesto que mi objetivo no es hagiográfico: no las estudio para ensalzar a sus autores, sino porque el adoctrinamiento popular que se propaga tras el Concilio de Trento es la técnica de propaganda y... Leer más →

Es la economía, no la soberanía


Muchos recordaremos el famoso lema de campaña de Bill Clinton: "¡Es la economía, estúpido!" Unas palabras de las que se ha hablado y escrito mucho y que, a mi entender, siempre han sido lo suficientemente banales como para convertirse en una herramienta de esta política de reality-show que tenemos en el siglo XXI.La economía era entonces... Leer más →

Análisis retórico de unas declaraciones públicas


Esta mañana, recién levantado y poco antes de despertarme, oía la información local de la Cadena Ser (“Hoy por hoy”, Cadena SER Almería, 07-mayo-2013, 0:05:50.0 - 0:06:45.5) y me encontré con un fragmento de casi un minuto que recorrió mi espina dorsal y me hizo recordar que, pese a las esplendorosas temperaturas de los amaneceres... Leer más →

¿Cómo defenderse de un ataque? El regreso del argumento de Escipión


¿Qué hacer cuando a uno se le acusa de un delito? ¿Es buena idea intentar desviar la atención? En la tormenta del siglo de este año, tenemos muy presente el escándalo de la presunta financiación irregular de los partidos políticos en general, y del Partido Popular en especial. Ojo, presunta. Ayer mismo, mientras oía a... Leer más →

La elocuencia es la sencillez


"...Porque no consiste la fuerza de esta facultad [i.e. la elocuencia] en multiplicar muchas palabras que signifiquen lo mismo, ni en algunas florecías de metáforas y vocablos exquisitos." Fray Luis de Granada, Vida del Padre Maestro Juan de Ávila, parte I, cap. 2, ¶ 5: "De la elocuencia y lenguaje de nuestro predicador"

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