Ya el mediodía se asentaba en las doradas cumbres

del cielo y, así como el venado lanza

sus ímpetus por detrás de sus berridos,

de igual modo, después de que aladas palabras

escaparon del cerco de sus dientes, el heroico hijo de Atenea

entabló fiera batalla buscando afanoso y decidido

que un velo negro le cubriera los ojos y se le aflojaran las rodillas

al escáner con el que se dedica a perder el tiempo metiendo

certificados de docencia y la madre que los +…+

(O. Merotrámite, Scanneis libri XX, Coloniae, apud Emmanuel Lopez & Haeredes, MDXI, vv. 7654 sq., Los veinte libros de la Escaneida, ed. crítica bilingüe con introducción e índices por A.Neca, Madrid, Los días que se fueron, 2011 = Bolonia, Irridenti magistri, 1997)

 

Nota 1 – Sostiene Scheisse (Grundiss…, p.152345) que los versos 7660 y 7661 son espurios, probablemente introducidos en época muy posterior a la de composición del poema épico; una opinión discrepante en La Pucha et al. (1996: 58-89). Scheisse, La Pucha y otros concuerdan en que el v. 7661 está corrupto. Para la explicación de la transición del modelo homérico al desgarro aristofánico, vid. Cagüentós (1962: 12-156).

 

Nota 2 – La moderna investigación filológica no ha llegado a desvelar cómo pudo Merotrámite intitular su obra cumbre con el neologismo Scanneis; de hecho, existe una corriente de estudiosos (el propio Scheisse afirma: “algo huele mal en toda esta cuestión”, cf. Grundriss…, 234 ss.) que defienden la lectura Briseis basándose en una variante textual aún no descubierta, lo que abonaría, de ser aceptada, la hipótesis del carácter espurio de los dos versos últimos del fragmento. Ya en tiempos del propio Merotrámite se encuentran dudas parecidas; así, fr. Diogo dos Caralhos, en su monumental Historia momenti, t. LVIII, p. 34: “Haud scio si Merotramis ille iocabat aut aliquid foraneum inhalavit per nares”. La cuestión, con todo, sigue abierta.

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