Hace un rato, he visto un caso curioso que me ha hecho pensar si Facebook está lleno de tontos, de brutos, de malintencionados o de todo un poco. Me explico. La página del Grupo Chiron (de la que soy administrador) enlaza por vía RSS con el repertorio de enlaces que nuestros colegas van marcando, etiquetando y señalando. De esta manera, intentamos cumplir con uno de los elementos más productivos de la web 2.0, a saber, que la información de un sitio pueda ser consultada en otro distinto, no por ahorrarnos esfuerzos, sino por llegar mejor a más gente. Lugares distintos, distintos usuarios, la misma intención comunicativa.

Justo ayer, una compañera marcaba un artículo titulado Indo-European Origins in Southeast Europe, de  Dienekes Pontikos. Al rato, aparece en nuestra página de Facebook , como era de esperar. Pincho en el enlace, y empieza mi asombro.

sorryLeo una segunda vez, y me froto los ojos: “El enlace que estás intentando visitar ha sido denunciado como abusivo por los usuarios de Facebook”…”

A ver, a ver. ¡Que se trata de una reflexión sobre si los indoeuropeos son originarios o no del sudeste de Europa, caramba! Aquí caben varias posibilidades, verbi gratia: 1) que alguien se equivocara y le diera a “Denunciar” en vez de a “Me gusta” (las dos opciones aparecen correlativamente bajo cada inserto de Facebook); 2) que alguien decidiera desde el propio Facebook fastidiar ese enlace y denunciarlo como “abusivo”; 3) que ese mismo enlace haya aparecido en otro perfil y alguien, por hacer la gracia, lo haya bloqueado; 4) que, efectivamente, contenga contenido “abusivo”.

Visto el artículo, creo que puedo decir que lo de ser abusivo en sus contenidos no tiene razón de ser. Hombre, igual alguien se siente ofendido porque se sitúe el origen de los indoeuropeos en el sudeste de Europa, y no en Turquía, Anatolia o la India, pero no parece probable que este tipo de personas tenga acceso a Facebook. Creo que puede descartarse.

En cuanto a la posibilidad de error, también puede descartarse. Cuando se va a denunciar un contenido, aparece una pantallita primera ofreciendo deshacer la acción o seguir con la denuncia (más arriba la tienes). Si nos mantenemos firmes y seguimos queriendo denunciar, nos aparece otra pantalla en la que debemos señalar el motivo de que se denuncie ese sitio. A la izquierda, se puede ver de qué hablo. En puridad, resulta difícil mantener que se pueda bloquear un contenido en Facebook por mero error. En eso, lo han planteado bien.

Eliminadas todas las posibilidades, la que queda es, por absurda que parezca, la única correcta. Hagamos, pues, como el bueno de Sherlock Holmes y quedémonos con el descarte. Alguien ha denunciado este artículo por abusivo, y se ha mantenido en sus trece a lo largo de todo el proceso. Así que lo siguiente será que les llegue a los lumbreras de Facebook. ¿Qué hacen ahora? Si han revisado los contenidos y los consideran abusivos, está claro que no tienen ni bendita idea de nada; si han mantenido el bloqueo sin revisar los contenidos, está claro que el sistema no les funciona.

Es peligroso que en Facebook pase algo así. Imaginad la que se puede liar cuando empiece la campaña electoral y los “trolls” a sueldo y demás “sicarios cibernéticos” tengan vía libre para denunciar cualquier cosa sabiendo que el sistema va a bloquear cualquier cosa que se denuncie.

¡Al ataquerrrrl, pecadores!