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Las siete maravillas, en la Wikipedia inglesaSegún los antiguos, las auténticas Siete Maravillas eran:

  1. La Gran Pirámide, en Gizeh
  2. Los Jardines Colgantes, en Babilonia
  3. El templo de Artemisa, en Éfeso
  4. La estatua de Zeus, en Olimpia
  5. El Mausoleo (sepulcro de Mausolo), en Halicarnaso
  6. El Coloso, en Rodas
  7. El Faro de Alejandría

Hay muchos sitios para echarles un vistazo, pero puede resultar interesante verlas en un mapa Google.

El meollo de la cuestión está, creo yo, en el hecho de que se haga una lista de siete grandes creaciones. Para los griegos, no dejaba de ser una especie de ociosa especulación, un pasatiempo muy alejandrino, digamos. Los romanos eran otra cosa. Supongo que, de haberle preguntado a algún romano, incluso en la época imperial tardía, habría aceptado esa relación y no habría propuesto, por ejemplo:

  1. El Ara Pacis
  2. El Coliseo
  3. La columna de Trajano
  4. El Panteón
  5. La ciudad de Petra

En realidad, es parte de la esencia humana esto de hacer listas, buscar ordenaciones, señalar elementos que destacan sobre los demás… Los griegos no eran inmunes a esta enfermedad, y tampoco los romanos, que se limitaban a decirse griegos ellos mismos. Y aquí está el centro de la cuestión. ¿Para qué iban ellos a hacer ningún listado, si partían de la base de que las creaciones griegas son bellas y dignas de admirar?

Graecia capta, ferum victorem cepit, et Artes intulit agresti Latio

Distinto es el caso de este montaje reciente de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, pero también las reacciones que se han producido, que oscilan entre la histeria y… la histeria. La lista, en el fondo, tampoco es demasiado imprevisible:

  1. La Gran Muralla, en China
  2. La ciudad de Petra, en Jordania
  3. El Cristo Redentor, en Río de Janeiro
  4. Machu Pichu, en Cuzco
  5. El templo de Cuculcán, en Chichen Itzá
  6. El Coliseo, en Roma
  7. El Taj Mahal, en Agra

Parece fuera de toda duda que buena parte de las críticas que ha recibido el proyecto son fundadas y razonables, como la de la UNESCO, que se negó a participar por la falta de rigor que había detrás de todo este montaje, porque deja sin posibilidad de voto a quien no tenga acceso a Internet ni teléfono móvil…

También hay gente que dice que se trata de un enorme timo; que no tiene sentido todo esto; que la mayoría no tiene mejor criterio que los especialistas; que España no puede competir con los países latinoamericanos; que nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores no ha hecho nada (Sí, en serio, lo he visto y leído).
En toda esta historia, me quedo con varias cosas:

  1. Me parece que sí, que hay toda una operación comercial: es un insulto a la inteligencia ver que se quería presentar las Nuevas Siete Maravillas el siete del siete del siete (07.julio.2007).
  2. Es cierto que hay un gran dominio de elementos latinoamericanos y que, quizá, alguno podría sobrar.
  3. Roma tiene un peso especial, con creaciones esperables, como el Coliseo, y ciudades inesperadas, como Petra.
  4. No hay nada griego, cosa que no tiene sentido, salvo que pensemos que el Partenón habría supuesto una candidatura doble, o sea, la de Atenas y la del Museo Británico.
  5. Corolario de los dos anteriores: para este Brave New World, la cultura clásica no deja de ser una referencia lejana y políticamente correcta a Roma. Es propio de la desaparición del tiempo que fuerza la mentalidad postmoderna unirlo todo bajo una etiqueta común, de modo que, por ejemplo, no hay mundo antiguo fuera del Imperio.
  6. Hay creaciones de todo tipo, salvo islámicas. ¡Qué casualidad! Ahora que nos obligan a definir como enemigo al descendiente de parte de nuestros antepasados, resulta que no ha hecho nada que merezca la pena perdurar. ¿Qué será lo siguiente? ¿Bombardear los restos de Asuán?
  7. No apruebo las críticas al criterio de la mayoría. El elitismo de la decisión cultural es siempre una cuestión dudosa, como mínimo. Una cosa no es mejor ni peor porque la elijan dos sabias o trescientos millones de incultos. La cultura no puede estar siempre reflejando aquello de: Odio al vulgo profano y, horrorizado, me aparto. ¿De verdad queda todavía gente que no se haya leído el ensayo sobre el kitsch y la cultura de masas, en Apocalípticos e Integrados, de Umberto Eco?
  8. Pero tampoco apruebo el método seguido: la inexistencia de criterios razonables en el catálogo de elementos; la ausencia de sensatez en los mecanismos de voto; la clara manipulación de la encuesta para que los resultados no asusten a nadie (¡Anda, que si llega a salir elegido el Templo de la Kaaba!); el econocentrismo del asunto… Todo esto invalida un montaje per se digno de no haber sido atendido.

Es un fruto de la globalización (me gusta más mundialización, pero a estas alturas de la película…) esto de hacer que las mayorías tengan un criterio omnipresente. ¿De qué nos asombramos? ¿Nadie recuerda que hubo un reality-show en la tele que ganó la persona que más simpatías generó, aunque luego se haya convertido en máquina de producir dinero el almeriense que quedó segundo? ¿Qué criterio hubo allí? ¿La calidad o el número de votos emitidos para el paisano?

Para nuestra mentalidad democrática, no obstante, puede ser que el mecanismo de votación no sea exactamente aberrante o, dicho de otro modo, la aberración no está en el hecho de que todos puedan votar, sino en el hecho de que la primera lista predetermina ya el sentido mismo de los votos. Porque, ¿qué monumentos han quedado finalistas?

The Acropolis, Greece Alhambra, Spain Angkor, Cambodia Statues of Easter Island, Chile Eiffel Tower, France Hagia Sophia, Turkey Kiyomizu Temple, Japan
Kremlin/St. Basil, Russia Neuschwanstein Castle, Germany Pyramids of Giza, Egypt Statue of Liberty, USA Stonehenge, United Kingdom Sydney Opera House, Australia Timbuktu, Mali

La New Open World Foundation se ha dado cuenta de que resulta rentable y fácil lanzar una campaña de difusión que, desde Latinoamérica, proclame la voz de esos países de importancia emergente frente a la tradicional postura eurocéntrica. ¿Han aparecido tres lugares de esa zona? Pues claro. También hay más granadinos que almerienses, como se pudo ver en las votaciones de Operación Pitufo.

Y ha ocurrido. Hemos McDonalizado también la herencia cultural y hemos fabricado un catálogo a salvo de inconveniencias culturales, un catálogo digno de figurar en la portada de cualquier agencia de viajes que quiera resarcirse de sus pérdidas en Yemen.

393px-indianatempledoom.jpgNo todo es malo. En nuestra McDonalizada cultura actual, al menos podemos contar con dos elementos que remiten a Roma. No, no se trata del Coliseo y de Petra, eso sería demasiado fácil.

Se trata de los decorados de dos películas: Gladiator e Indiana Jones y la última Cruzada. No hay Roma fuera de las salas de cine, me temo.

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