En la última semana de octubre, el Departamento de Filología Clásica de la Universidad de Cádiz organizó el V Congreso de la Federación Andaluza de Estudios Clásicos. Se siguió el esquema habitual de ponencias y comunicaciones, dividido en los ejes verticales de latín y griego y en los transversales típicos de lengua, literatura, tradición clásica…

Uno de los centros de interés más claros del Congreso fue el de la supervivencia de los Estudios Clásicos, vinculada a la renovación de los métodos docentes.

En general, y si uno piensa que tiene sentido seguir haciendo congresos de Estudios Clásicos en vez de centrarse en Estudios Latinos, Estudios Griegos, Griego Bizantino, Humanismo y Neolatín…, podemos decir que fue un encuentro muy interesante, tanto por el nivel de los trabajos como por la tarea de los organizadores.

En los aspectos negativos, una baja asistencia media a las sesiones. Incomprensible, si se tiene en cuenta que había más de doscientas personas inscritas, según me contó una de las organizadoras. ¿Qué pasó?

No hay escribano que no eche un borrón. No pasa nada. Seguimos existiendo.

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