No hay discurso que no empiece con un exordio. Supongo que crees que mi intención es captar tu atención, tu predisposición a escucharme y tus deseos de dejarme seguir (“auditores benevolos, attentos, dociles“).
La verdad es que no.
La Retórica busca, entre otras cosas, generar un acercamiento de posturas entre emisor y receptor. Es la herramienta del consenso y la democracia. No se trata de forzar la voluntad de nadie para que haga lo que no quiere. Se trata de ver si podemos compartir un punto de vista que nos lleve a actuar de común acuerdo.
No voy a escribir un exordio que te lleve al huerto. Sólo quiero ver si podemos estar de acuerdo en algo. Ya se andará lo demás.
Ten salud.



